Solo pretendo ser en la libertad de mis actos y pensamientos…

Deja pues que sea, y si no te gusta lo que ves, sencillamente, pasa de largo… *Gin

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Me Llenas...

Me Llenas...

Y nace el alba tras la ventana mientras tus labios aún juegan con mis labios.

Amanece mi cuerpo reviviendo el eco de tus manos acariciando mi piel, y te siento...…de nuevo siento tu aliento dibujando deseos empañando el cristal de mi cuarto...…

Estás dentro...…eres mis ojos recorriendo el cielo que ahora veo, eres el infinito de mis sueños, te llevo, te siento...…rodeando con tus manos mi pecho.

Y te dejo...…me dejo que bailes entre mis piernas susurrándome despacio que sean mis dedos los que dibujen líneas sobre el mapa de mi cuerpo...…y tiemblan...…

Y el alba se esconde por un momento...…este momento en el que me llenas con tus ganas de vivirme cada centímetro de mi ser...…eterno......

Llego.........y el silencio pronuncia tu nombre.


©Ginebra Blonde

Tenue

Tenue
Y se hace el día...
Sigiloso, tenue...
Entre visillos traslúcidos
Que me muestran como agonizan
Mis sueños...
Lejos queda ya la noche
En la que nos miramos
Nos tocamos,
nos abrazamos...
Tan lejos, la siento...
Pero aún estás
Aún puedo abrigarme
Con tus caricias
Con tus manos en mis manos
Sujetando cada ápice
De nuestro deseo
Diluviando nuestras ganas
Para sucumbir a nuestros cuerpos
Te siento...
Más allá del alba
Cada amanecer
Cuando te pierdo...

©Ginebra Blonde

(Me) Lees...

(Me) Lees...
Libidinoso mi cuerpo
Sed de tus ojos;
Besándome sin tus labios,
sintiéndome sin tus manos...
Solo bebiendo (me)
el trazo de mis letras
Pupilas que penetran,
que llegan, que rozan...
Y me vives,
te siento...
Deslizándote por mis piernas
Viajando por mi pecho
Quiero... quedes quieto
Aquí, en mí... sin tiempo
Solo las líneas que dibuja
mi piel,
y el gemido de mi alma,
escribiendo (te)

©Ginebra Blonde

martes, 9 de octubre de 2018

Fisuras



Siempre he creído en las hadas, aun a pesar de que no existen(?)


Siempre he creído en muchas cosas, pero, sobre todo, y a pesar de las crudas circunstancias que me llevaron a cre(ar)er en dichas hadas, en esa humanidad a la que tuve que escudriñar para encontrar motivos suficientes que me impidieran tirar la toalla, o, sencillamente, dejarme ir…

Fui una niña hermética, nada sociable, pero como una vez le dijo mi abuela a alguien que me juzgó: “¿Dónde está esa sociedad?”
Así que, fue difícil llegar a la conclusión de cuáles eran los motivos por los que debía limpiar sangre y lágrimas y levantarme con mi vestido y mis sueños hechos trizas. Era el primer rompecabezas sin pegatinas de dibujos que tenía que empezar a (re)construir. Recuperar todas las piezas que apenas cabían en mis pequeñas manos, y creer; no podía ser de otra manera…
Tuve la gran suerte de tener una familia sabia y amorosa, y aprendí de la vida bajo sus enseñanzas, así  como de mis propias experiencias. Me costó abrirme al mundo, aún hoy, siento cerca de mi piel y de mi alma, ese cascarón que tanas veces me cubrió y protegió. Pero, por alguna razón, incluso siendo la “rara”, la que quería pasar desapercibida o que me tragara la tierra, siempre hubo personas que, según mi abuela, me querían hacer mal, y, como ella decía, no hay peor mal y que más veneno escupa, que la envidia. Yo la observaba y asentía, pero, algo muy dentro de mí, decía: “Eso es imposible, solo soy una niña herida y asustada que llora a escondidas, y que no es capaz de hablar con nadie” 


Supongo que alguien de ahí arriba tuvo compasión de mí y me dio, al menos, la oportunidad de crecer con la ayuda de las letras. Esas palabras que, una detrás de la otra, van formando historias, reales o ficticias, y muchas veces, gritos dolientes y desesperados que, en ocasiones, solo uno carga sobre su espalda.
Ellas me salvaron. Estas, fueron cogiendo forma, pero no solo en técnica (toda una vida para aprender), sino en esa voz que tantos tenemos y necesitamos sea escuchada por quien, al igual que nosotros, siente que la vida es hermosa, que merece la pena lucharla y vivirla.


No es difícil desnudarse
cuando las manos que (te)sostienen el alma
son hilos dorados con los que hilvanar(te) el corazón.
Cuando cada mirada hacia/desde dentro
es cual susurro de violetas y lavandas
dibujando precipicios
sobre la espalda.


No es difícil mostrar las fisuras
que exudan dolientes
cuando los lazos
enlazan y sanan.
Pero...

*La decepción se agazapa traicionera
aun sin esperarla

Ese disparo directo al corazón
hace mella en el alma;
no importan frases ni dichos
de no esperar nada,
pues es la nada más dañina
aquella que no dice nada,
aquella que da la espalda...



Pero…
Si algo aprendí de la vida,
es que no hay mejor maestro
que las heridas que a sal cicatrizan,
ni mayor arma ni victoria,
que la indiferencia
sutil, liviana, fría…

©Ginebra Blonde


jueves, 27 de septiembre de 2018

A Veces Morimos...



"Pido disculpas por mi ausencia… Estos días, han sido duros… Un cúmulo de cosas me ha impedido estar con la energía suficiente para estar con vosotros en vuestros espacios, así como en los míos.
He querido y necesitado plasmar con esas letras que siempre  me acompañan en el camino, este homenaje a mi tía… Ella, es un Ángel más que, hoy, el cielo ha acogido en su regazo…  
GRACIAS  a todos por anticipado…"



A veces morimos…

Sin distancias, sin caminos; morimos…
En un suspiro, un llanto, un recuerdo; morimos…
Y ya no volvemos, no enteros…
Se nos van pedacitos de lo que éramos, lo que vivimos…
E incrédulos observamos; todo sigue bajo ese mismo cielo;
las luces siguen brillando, el viento soplando…
Nadie se ha percatado, nadie… de esos pedazos que nos faltan,
esos que se fueron en silencio,
mientras el mundo sigue gimiendo…
Todo sigue… Y yo me pregunto:
“¿A dónde van? ¿Dónde y cómo queda
esa parte etérea que pesa y duele
más que la piel y los huesos?”

Si pudiera…

Si tuviera la oportunidad de unir de nuevo todos ellos…
De sentirme de nuevo entera, ¡plena!
Pero, sabiendo… entonces sabiendo… lo que vale el tiempo;
Lo que vale la risa, el llanto, el gesto…
Todo vale una mina, ¡es un tesoro!
Que, sin darnos cuenta,
vamos perdiendo…

Y arrastramos los pies como podemos
Saltamos, brincamos, caemos;
no hay mañana, somos instante; sentencia
desde el primer aliento que exhalamos…
Somos primavera, verano,
otoño, invierno… Y después…
solo pétalos, hojas secas en la tierra
mientras el mundo,
sigue labrando, sigue gimiendo…

A veces morimos…

Siempre morimos un poco
cuando el invierno se lleva
lo que un día fue primavera…

©Ginebra Blonde