Soy
Desde ese lugar infinito que me hace estremecer
Que tira de mi alma y de mi cuerpo
Que posee cada centímetro de piel

Soy
Cual gotas que se deslizan y penetran
Por cada poro que late, vive y respira
Inundando todo mi Ser

Soy
Esencia de lo que siento
Sencilla y extraordinariamente
Mujer.

©Ginebra Blonde

viernes, 23 de octubre de 2020

Íntimas (Soneto- 3)



BLUE

Se deshojan los pétalos añiles 
en esta lumbre que desgasta el tiempo; 
llueve candente la voz que destapo
en ofrenda a la sed de nuestras pieles.
 
Y tus dulces manos, firmes y gráciles
me (des)atan y anidan en mi cuerpo;
y yo, me desarmo, fluyo y escampo
entre tu boca y tus caricias hábiles.
 
Azules tus besos en este infierno
dibujando refugios en mi pecho;
nada tiene que hacernos el invierno…

Temblará el suelo bajo nuestro techo…
De tu piel a mi piel, cobijo eterno;
ánimas de fuego; de azul el lecho.  

©Ginebra Blonde

sábado, 17 de octubre de 2020

Culminación (La Petite Mort)

 


No queda tan lejos… Tan solo a un aliento de nuestro rostro; a unos pocos pasos de nuestros pies adhiriéndose a nuestra piel cada vez con más ahínco… Pero preferimos mirarla de lejos; desde esa distancia suficiente que nos permita imponer nuestros propios tempos… Y lo hacemos desnudos; pretendiendo sentir el aire acariciando y envolviéndonos recordándonos que somos carne, que nuestros huesos se quiebran, y nuestro espíritu se tambalea… E intentamos romper todos esos muros o barreras que nos condenan a atar nuestras alas; que nos impiden ver otros cielos, respirar otros mundos, navegar otras aguas… aun sabiendo que un día, nos alcanzará…

Y la vida se enfrenta a ella; se conciencia pero lucha; saca sus garras y le demuestra que no la teme; insurrecta la reta con sus más fervientes galas, incluso la mece cual niña endemoniada y la invita a que la contemple… 
Y lo hace; observa cada ápice de aquella que en ofrenda se entrega a la liviandad, porque solo ahí, en esa senda que enerva la carne y eleva el alma; en ese preciso instante en el que sucumbe a la muerte, se aferra a ella, la devora, la impregna sintiéndola hasta la médula derramando hasta la última gota de savia en su libidinoso y exhausto honor…

 


Y él la sostiene amándola e inhalando su caída…
Eyacula mordiendo ese tempo que los une y los derrota…
Se estremece e implora que la muerte los devuelva a la vida…
Y ella... 
derrama y araña su último suspiro sobre su espalda;
son uno en ese abrazo que embiste y culmina
ese eufórico latido que tiembla
.
.
muere y gotea
.
.
hasta tocar
el cielo...

©Ginebra Blonde