Sube… Te llevo…si lo deseas…

Sólo pretendo ser, en la libertad de mis actos y pensamientos…

Deja pues que sea, y si no te gusta lo que ves, sencillamente, pasa de largo…

.

.

Me Llenas...

Me Llenas...

Tenue

Tenue

Y nace el alba tras la ventana mientras tus labios aún juegan con mis labios.

Amanece mi cuerpo reviviendo el eco de tus manos acariciando mi piel, y te siento...…de nuevo siento tu aliento dibujando deseos empañando el cristal de mi cuarto...…

Estás dentro...…eres mis ojos recorriendo el cielo que ahora veo, eres el infinito de mis sueños, te llevo, te siento...…rodeando con tus manos mi pecho.

Y te dejo...…me dejo que bailes entre mis piernas susurrándome despacio que sean mis dedos los que dibujen líneas sobre el mapa de mi cuerpo...…y tiemblan...…

Y el alba se esconde por un momento...…este momento en el que me llenas con tus ganas de vivirme cada centímetro de mi ser...…eterno......

Llego.........y el silencio pronuncia tu nombre.


*Ginebra Blonde*

Aquí...En Mí...

Aquí...En Mí...

Gracias por tu mirada...

Gracias por tu mirada...

Deslízate por la imagen, y ve allí donde atesoro un trocito de tu sentir…

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viernes, 17 de febrero de 2017

Émotion






Y te quiero a morir…
A ti que penetras
en mi más sagrado
abismo…
Allí donde poseerme
con la fuerza
de este delirio
que me empuja
y dibuja caminos
para éstos mis pies
que no temen
desfallecer…
Tú, que emotivas
y tensas mis músculos
en este quebranto
que me ahoga
y me da tanto…
Tú, que remiendas
tantas horas
deshilachadas,
que hilvanas
con tus mágicas manos,
este rojo paño
de lágrimas…
Tú, que me despojas
de la carne,
de lo putrefacto,
que me otorgas
este maravilloso don,
de la emoción…
Sí, tú…
Tú, que escupiste tu dolor
con tus puños cerrados,
con sonrisas y llantos,
con el alma
y el corazón desgarrado…
A ti,
a ti te debo tanto…
Tanto de mis horas vacuas
que se llenaron,
rebosaron,
brillaron,
amaron…
A ti te bailo…
desde la punta de mis pies,
hasta la locura de éste mi canto,
mi cuerpo subyugado,
que se muere y vive,
por ti…

Porque…eso somos;
emoción…


*Ginebra Blonde*


lunes, 13 de febrero de 2017

Mujer Y Heroína


Siempre sentí una atracción especial hacia él… Un vínculo extraño que casi podía asegurar que superaba cualquier ley natural… Me gustaba retener mi mirada en sus pupilas, ésas tan penetrantes, tan felinas…que provocaban una sutil a la vez que intensa efervescencia, por todo mi cuerpo…


Aquel día volvió a hacerlo; aquel con el que me confiné en esa entrega desmedida de un amor ciego que no veía más allá de esos ramos de flores con la rúbrica del perdón que me vendía,  volvió a hacerlo…
Mi cuerpo yacía sobre aquel frío mármol que volvía a ser una dura cuna para un amasijo de piel henchida de moratones y sangre, enmarcando un nuevo episodio de ésa mi vida, que pendía de una frágil línea que no sabía o no me atrevía a traspasar…
Y tendida en el suelo y sumida en ese halo de ensueño y lasitud, comencé a sentir esa ignota sensación mientras Rufo, mi hermoso gato de largo pelaje blanco, caminaba sigiloso sobre mi cuerpo, olisqueando los golpes y la sangre que supuraba de mis heridas… Fijó su mirada en la mía; mi corazón parecía ralentizarse, apagarse… Sentía como si mi cuerpo fuera pesando cada vez menos, no sentía dolor…y cual llama que va consumiéndose, dejé la luz, para abrazarme a un lóbrego abismo; morí…



Ahora sé que ya no soy la misma, que no soy lo que era; mi cuerpo se ciñe en cuero negro, mis pies visten el equilibrio de unas botas con tacón de vértigo…y llevo una máscara; nadie más podrá golpear la piel que hay bajo este cuero… Mi querido y vaporoso Rufo me dio un nuevo aliento de vida, me hizo volver con un único propósito: ser justiciera en un mundo vacuo, sin valores y sin ley…
Mi nombre es “Catwoman”…



Hoy he vuelto del hospital. Desperté del coma. Al fin lo he denunciado. He abrazado a mi precioso gato e incluso diría que me ha guiñado un ojo. Hoy haré las maletas. Me iré. Soy una mujer, una heroína, y la vida, mi vida…mi más valerosa aventura por la que no dejar de luchar.


*Ginebra Blonde*




domingo, 5 de febrero de 2017

*Click*



Apenas había despertado al mundo… O quizá lo había hecho demasiado pronto… Supongo que cuando descubres a esos personajes que nada tienen que ver con aquello que te leían antes de dormir, te bebes aquella pócima cual Alicia, y creces…creces desmesuradamente, y puede que distorsionando ese mundo que antes veías con otros ojos, más…inocentes… Pero aun cuando crees que todo o nada es lo que parece, te sumerges en ese mundo que sabes y sientes te comprende y comparte tus sueños e inquietudes. Fue en ese transcurso, en el que sin apenas tiempo para asimilar lo inevitable, esa transición de niña a mujer…apareció él…

Su pasión era la fotografía, capturar un instante, inmortalizar ese pedazo de tiempo y espacio, que de alguna manera le hacía vibrar…le provocaba y lo sumía en ese mundo en el que la mirada se funde con el objetivo, y penetra más allá de aquello que hay ante él, para ser inmortalizado.

Aquella tarde llovía. Geneva esquivaba los charcos de los adoquines saltando entre ellos mientras cruzaba la calle, y aunque sostenía su bolso cubriendo su cabeza, su cabello del color de la miel, estaba ya completamente mojado, al igual que sus pies y sus zapatos negros de tacón de aguja.  Él, tras el ventanal de la cafetería, fijó de pronto su mirada en aquella escena,  cual instante en el que se dispara una fotografía. No pudo dejar de mirarla hasta el mismo momento en que entró, y pasó por su lado, casi pudiendo sentir la humedad de su ropa, de sus mejillas, de su pelo…
Ella se sentó en una mesa del fondo. Le trajeron un café. Lo sostuvo entre sus manos mientras soplaba e iba dando pequeños sorbos…y él, no podía dejar de mirar sus labios carnosos como sorbían untados en la crema de aquel café…

Él llamó a la camarera y le dijo algo en voz baja… Cuando Geneva fue a pagar, aquella le dijo que ya estaba pagado, que aquel señor, señalándolo discretamente, le había invitado al café. Ella se levantó, y se dirigió a su mesa…


-¿Nos conocemos?...
-No tengo el placer…
-¿Entonces?...
-¿Le disgusta?...
-No, sólo que…
-Bien… ¿Se va ya, con esta lluvia?... ¿Quiere que la lleve a algún lugar?...
-Gracias… Pero, no debería subir en un coche con un extraño…
-Eso tiene fácil solución. Vayamos a dar una vuelta, yo sí llevo paraguas…
-Pero…
-Sólo si no tiene alguna cita o compromiso, claro…
-Bueno, la verdad es que no, no lo tengo…
-¿Y qué hacía una dama sola, lloviendo y sin paraguas, corriendo por esa calle, y guareciéndose en esta cafetería?...
-Pues…no lo creería, si se lo dijera…
-Inténtelo… Se sorprendería de lo abierta que es mi mente…
-Estaba huyendo…
-¿Qué me dice, huyendo de quién…o de qué?...
-De mi vida… Sí… Sé que puede parecer una de esas frases hechas… Pero es totalmente cierto… Sólo quería escapar, evadirme…
-Vaya… Al final hasta vamos a empezar a conocernos de verdad… ¿Y puedo ayudarla de alguna manera?...
-Puede… Salgamos de aquí, pero nada de paraguas, quiero correr bajo la lluvia… ¿Se atreve?...
-Bueno, la verdad es que ésto no entraba en mis planes, pero por usted lo haré… Por cierto, no sé su nombre todavía…
-Geneva…
-Mmm… Me gusta… No sé si mi nombre estará a su altura; yo soy Marco…
-Encantada, Marco… A mí también me gusta su nombre. Y ahora… ¿Corremos?...



A veces en esos sinsentidos es donde encontramos los mejores placeres de la vida. Ésos, que no sabes muy bien por qué los haces, pero un impulso que no puedes controlar te dicta que lo hagas, porque sí, sin más. Y los haces.

Y corrieron bajo aquella lluvia. El día fue apagándose, las luces de las farolas encendiéndose, y ellos, dejaron de ser conscientes de las horas, del tiempo, de la noche… Paraban frente a los escaparates, hablaban, reían, sus ropas y sus cabellos estaban empapados…pero la temperatura era cálida, sus cuerpos no tenían frío…
Él la llevó de pronto contra una pared, la sujetó de sus muñecas, y ella quedó paralizada, su sonrisa se fue borrando de su rostro, se miraron detenidamente, sin pronunciar palabra, mientras la lluvia caía sobre ellos sin alterar ni por un momento aquel instante…

-Tengo hambre… -dijo Marco… -¿Te apetece comer algo?... Tengo la despensa y la nevera llena…
-¿Me estás proponiendo ir a tu casa?...
-Sí…
-Acepto… Supongo que ahora ya nos conocemos…un poco más…
-Y lo que queda, mi querida Geneva… Siempre que usted lo desee, naturalmente…digo, tú…porque...¿ya nos tuteamos, verdad?...

Él tendría unos treinta y poco, ella, apenas los veinte… Pero siempre le gustó la madurez en los hombres, el sentirse arropada, protegida, aun cuando era una innata rebelde e indomable muchacha…
Se dirigieron al coche de Marco. Él le abrió la puerta, ella entró…y lo siguió con la mirada hasta que se sentó a su lado.



-¿Preparada para el viaje, Geneva?...
-Cualquiera diría que nos vamos lejos…
-Yo quiero y deseo llevarte lejos… ¿aceptas?...
-¿Cómo de lejos?...
-Hasta donde tú desees… Yo te cedo mi mano, tú sólo tienes que cogerla, y apretármela en el momento que quieras parar…
-Me gusta cómo suena, cómo lo dices…
-Pues eso ya es un paso… ¿Seguimos caminando?...
-Seguimos… Por cierto, no te he dado las gracias por el café…
-Mmm… Vas a tener que pagar por ese descuido…

Giró la llave…y se perdieron entre aquellas callejuelas estrechas de adoquines grises, además de en sus pensamientos furtivos, que se aceleraban al ritmo de aquel vehículo…

Él le dejó una camisa para que se quitara la ropa mojada, toda, la ropa… Cuando ambos se cambiaron, Marco su puso a preparar unos sándwiches al tiempo que ella daba vueltas con esa camisa dos tallas más que la suya y con los pies descalzos, por un enormes salón con barra americana. No dejaba de observarla. Y ella se daba cuenta de ello…le gustaba, y le excitaba formar parte de aquel juego que había aceptado casi sin darse cuenta de las reglas…
Se sentaron en los taburetes a comerse lo que metódicamente Marco había preparado. Él no dejaba de mirarla, y ella, de provocarlo…

-¿Haces ésto a menudo?...
-¿A qué te refieres?...
-A irte así, sin pensar en las consecuencias, con un desconocido…
-Vaya… ¿Así que ahora vas a darme la razón?...
-En ningún momento te la he quitado… Yo sólo te he propuesto que nos conozcamos…mejor… Y tú, te has fiado…
-Te lo dije… Estaba huyendo, necesitaba hacer algo drástico en mi vida… Y has aparecido tú…
-Pues tienes que tener cuidado, Geneva… Hay mucho desaprensivo por ahí…
-Lo sé…
-¿Quieres de verdad que sigamos con ésto?...
-¿Y qué se supone que es…ésto?...
-Para mí, y si tú estás de acuerdo…un contrato, o si prefieres, llámalo juego, con unas bases y reglas, que por supuesto tienes que aceptar voluntariamente…
-Parece que sabes muy bien lo que haces… Y tú… ¿lo haces a menudo?...
-Lo hago… Pero eso puede cambiar, si a partir de ahora tú formas parte de este juego… Y no me mires así…me provocas, y lo sabes muy bien…
-Lo sé… Y tú también lo haces…
-¿Estás excitada?...
-Lo estoy…
-Eso será si yo lo quiero así…y lo quiero… Ven aquí…


Geneva se levantó del taburete. Se acercó a él. Marco llevó su mano entre los muslos de ella…y acarició sus labios henchidos y mojados…

-Sí… veo que entiendes las reglas… -le dijo mientras llevaba los dedos con los que le había acariciado, a su boca, haciendo que los chupara… -tomaré esto como una rúbrica, de nuestro contrato…por el momento…

Geneva los lamió. Sus ojos entornados pedían más de aquello que estaba sintiendo. Su cuerpo se retorcía sumido en una sensación que nunca había experimentado… Necesitaba más, más de aquello que la ahogaba y le hacía palpitar y temblar…

-Mi dulce y preciosa Geneva… Te gusta… Puedo leerlo en tu mirada, en tus gestos y movimientos… Sí…mi encantadora muchacha rebelde… Te gusta…

Marco le cogió su mano. La llevó frente a la chimenea, y la hizo ponerse de rodillas sobre una alfombra burdeos; cogió su cámara de fotos…



-Lame tus dedos, pequeña… Y no dejes de mirarme… Hazlo… Tócate el pelo… Los pechos… Baila, preciosa, baila para mí… Desinhíbete…  

El salón se convirtió en una danza de flashes que acariciaban su piel, su rostro encendido, su cuerpo, que no dejaba de moverse y zigzaguear cual serpiente sobre aquella alfombra…
Y los minutos se iban condensando. Ambos sabían, sentían, que eso era sólo el preludio…
Después de aquella sesión fotográfica, Marco dejó la cámara sobre la barra, y se dirigió hacia ella…

-Supongo que estas fotos serán sólo para ti…
-Shhh… No digas nada… No te he dicho que puedas decir nada… Y sí, tan sólo y exclusivamente para mí… Date la vuelta…



Comenzó a acariciar suavemente sus nalgas. De arriba hacia abajo, al tiempo que rozaba ligeramente sus labios que supuraban y palpitaban… Y de pronto, le dio una ligera manotada…

-Ésto…salda nuestras cuentas en cuanto a que no me diste las gracias por el café…

Ella no contestó… Sólo se sumió en un placer que la desbordaba, que no entendía, pero que sentía con intensidad…como una enorme llamarada sobre su piel, y que la inundaba hasta las entrañas…
Él supo leer lo que aquel cuerpo que cimbreaba entre sus manos ansiaba…lo que estaba descubriendo y pedía a gritos… Aquello aún le excitaba más, sentirse poseedor de aquella aprendiza que latía tan cerca de su miembro erecto, y deseoso de pronunciar su gozo dentro de aquella cavidad expuesta y abierta para sus dominios…
Y lo hizo. Inició aquel viaje que ambos iban a llevar a cabo sin importarles el breve salto del tiempo que los había unido, ni la lluvia…que había sido testigo de esa arrebatadora locura…

Y en aquel instante no hubo fotografía. No se disparó el flash con su brillante luz… Pero, de alguna manera, aquel momento quedó paralizado en el tiempo, desde el mismo instante en que sus cuerpos se entrelazaron, quedó inmortalizado, perenne en este mundo…este mundo, que no se detiene…

*Ginebra Blonde*



*Bob Guccione, fue el fundador de la revista para adultos Penthouse en 1965. Aplicó su conocimiento de la pintura a su fotografía, estableciendo la mirada difusa, de enfoque suave, que se convertiría en una de las marcas registradas de los pictóricos de la revista.

Las imágenes de la revista ofrecían contenido sexualmente más explícito de lo que comúnmente se veía en las revistas de hombres más abiertamente vendidas de la época; fue el primero en mostrar el vello púbico femenino, seguido por la desnudez completa. Hasta finales de la década de 1960, no era aceptable mostrar nada más que las nalgas de una mujer o los senos. Sólo las revistas ilegales de bajo presupuesto mostraban genitales femeninos o poses explícitas. Sin embargo, el movimiento de la contracultura llevó a una actitud sexual cada vez más liberada después de que una serie de resoluciones judiciales derogó la mayoría de las restricciones legales sobre la pornografía.*





domingo, 29 de enero de 2017

Somos, Paraíso...




















*Photographies-Alexia Sinclair*

Y quedó prohibido el paraíso tras el mordisco… Lejos de nuestras mundanas manos, tras haber cometido el supuesto delito…  ¿Quién le iba a decir entonces a la inevitable y visceral humanidad, que ése iba a ser el más liviano de los malos actos a cometer; morder, llevarnos a nuestra boca el mismísimo pecado hecho obra, por decisión propia; mal comienzo para cualquier reino permitir que el pueblo piense…pero un importante paso para la humanidad. Ésta, a la que inexorablemente se iban a columpiar, premeditada y sutilmente, en aras de unas arcas con un abismal agujero negro… Pero algo falló en esa estrategia… Se olvidaron, o sencillamente, no quisieron darse cuenta o admitir, que el paraíso era el mismísimo hombre al que intentaban domesticar… Quién sino, es capaz de cincelar las piedras; de construir un hogar, de plantar la simiente… Quién sino, es capaz de crear una vida…o arrebatarla…


Mas…todo está en nuestras manos, ésas, “que se ensuciaron” de pecado, ésas, que enjuagaron su delito en el manantial de las emociones que brotaban a destajo entre muros, fronteras, religiones, rebeliones, y tantas y tantas cosas con las mismas pretensiones; domar, anular, acallar, vedar…al que mordió y seguirá mordiendo esa dulce, exquisita y maravillosa manzana, que nos recuerda que estamos vivos, que somos vida, y por lo tanto, libres para pensar y movernos.


Y ésto se balancea en esa cuerda floja de la demagogia… Pende de esa frágil y tensa cuerda de la utopía...y muchos más términos para definir lo que simple y sencillamente es, por propia naturaleza; profeta, loco, poeta, soñador…demagogo…en definitiva, un ser autónomo; libre...


En cualquier caso, la realidad también es la que es; un jarro de agua fría que nos recuerda el circo que hay montado, y que poco o nada, pueden hacer nuestros expuestos y rebeldes pies que caminan por esa quebradiza línea, y la mayoría de las veces, sin una red que nos pueda proteger… Pero, seguimos siendo y pensando… Al menos unos cuantos, o unos muchos, entre otros que no saben ver ni escuchar el grito de la vida en su más puro significado. Pero el ruido cada vez es más grande, los actos más claros; las muertes, las enfermedades, las guerras…todo, es más evidente, más esclarecedor…y, sólo es cuestión de tiempo, para que el mundo despierte, y empiece a sembrar ese paraíso que intentaron arrebatarnos. Porque es nuestro, nos pertenece, somos nosotros, todos y cada uno, somos la tierra, la simiente, de este planeta, azul y verde.


*Ginebra Blonde*





lunes, 16 de enero de 2017

Volver...


Y me confieso adicta de tus penurias y glorias… Presa de esta demencia que me otorga el don de sentirme viva además de existir; y desterraste a la tan inefable inocencia que hoy regresa con más fuerza, atravesando abismos y acantilados de lágrimas y sueños perdidos; regresa…

Inexorable vejez que cual tapiz de opaco colorido desparrama su tinta de nostalgia desdibujando(te) vida…  Saltimbanqui de un pasado que mitiga lentamente mis pasos,  alimentándome cual dromedario de esa energía vital que atesoro en mi interior…
Escarpadas ésas tus manos a las que aferrarme en este badulaque de mundo que dictamina su sentencia desde el primer instante o susurro. No hay treguas ni distracción ante el destino ejecutor, sólo yo, por encima de toda ley natural, porque siento mi alma henchida de tanto que hacer, tanto que dar, tanto que amar…que te reto, te lanzo mi guante a la cara, vida…sorpréndeme…

E inhalando cada instante concedido, te supe nítida y desnuda… Deshojé cual margarita cada espina que amordazaba mi espíritu, mis fuerzas, mis pies…y te encontré…
Atrás quedó el tiempo, las arrugas en las manos…atrás quedó este duelo de lamento…porque renació…todo renació; y voltearon mis alas sobre precipicios, anidaron los pájaros en las copas más altas…volvieron las sonrisas perfiladas en los espejos…los juegos bajo las sábanas…
Y la tempestad, fue río manso…

Sí…me confieso adicta, caprichosa de vida, mariposa de llantos…enjugando mis lágrimas de desencanto…porque la vida comienza, cada día es un nuevo barco, un mundo por el que navegar sin zapatos, para volver, una y otra vez, a ser…ser, ese espíritu joven e indomable, libre e imperecedero, bajo un cuerpo…con finiquito…

*Ginebra Blonde*