Solo pretendo ser en la libertad de mis actos y pensamientos...
Deja pues que sea, y, si no te gusta lo que ves, sencillamente, pasa de largo. ©Gin
Soy
Desde ese lugar infinito que me hace estremecer
Que tira de mi alma y de mi cuerpo
Que posee cada centímetro de piel

Soy
Cual gotas que se deslizan y penetran
Por cada poro que late, vive y respira
Inundando todo mi Ser

Soy
Esencia de lo que siento
Sencilla y extraordinariamente
Mujer.

©Ginebra Blonde

martes, 27 de agosto de 2019

Trazos


*Quiero ser trazo bajo tus dedos,
tintero donde mojar(te)
Quiero ser(te) de cualquiera de las formas;
Obra de tu cincel, tinta
sobre tu piel.

"Y licuamos los minutos entre cada uno de nuestros pliegues. Se resbalaron las palabras no pronunciadas entre tu pecho y el mío; tiempo y espacio nos pertenecieron. Sucumbieron las ciudades a nuestro capricho… Nos (re)corrimos cada centímetro, cada esquina o callejón, henchidos y erguidos.   

Quiero el río de tu boca sobre el fuego
de mi cuerpo florecido
Quiero que (me)bebas gota a gota mi fluir;
son mis pétalos rosas que, en celo, derraman
su elixir*. 

Y maullaron los gatos en la noches de tejados sin techo; nos arañamos desnudos bajo el azabache cielo. Colisionaron y estallaron nuestros verbos que, entonces sí, se pronunciaron. Fuimos sedientos corceles cabalgando madrugadas de otras tierras, otros lechos…"

©Ginebra Blonde





sábado, 18 de mayo de 2019

Quieta



Quedarme quieta no era sencillo... Menos, cuando desde mi hermético mutismo y la venda de mis ojos, solo se me permitía desarrollar, de momento, el sentido de mi oído escuchando el caliente susurro de tu gemido y el tacto de tus firmes manos sobre mi expuesta piel.

Para ambos era más que un juego; era una forma de vida que nos convertía en una bomba de relojería a punto de explotar a cualquier hora del día o de la noche. Ya no era suficiente con hacerlo en nuestro mundo; ese a cal y canto donde retozar entre sábanas de raso... 
Sentir ese otro mundo, abierto con sus cerúleas alas observándonos y acariciándonos con su aire tibio, era un hermoso y excitante reclamo que ya no podíamos obviar…

Y lo hicimos… Caímos voluntariamente…

-Quieta –me dijiste. Y detuve hasta mi aliento.

Solo mi vestido como prenda, mi cabello al viento, y mi cuerpo… un racimo de emociones titilando.
Allí no había más sujeciones que aquella recia mesa de madera rodeada de hiedra y de flores. Reposé mi pecho sobre ella… Mis labios, henchidos y verticales, eran tempestad que gemían y palpitaban sintiendo la intemperie penetrando(me) con su hialina y cálida brisa. Pero era pensar en el fuego de tu mirada clavada en mí, lo que me hacía temblar, desearte y no poder mover ni un solo músculo como me ordenaste. Y eso, aún me provoca más; ese pacto que cumplíamos hasta el final. Esos tempos que tú marcabas en cada exacto momento en el que, sabías… me derrumbaba…

Y así fue…

Así llegué donde (como) tú deseabas… Fui en ti; y tu húmedo beso fue la rúbrica en mis labios... aún palpitando.

©Ginebra Blonde




sábado, 4 de mayo de 2019

Todas Y Cada Una


Lo sé…
Sé que disfrutas con cada una de mis vertientes... Que te gusta explayarte en cada una de ellas moldeando con tu mente y con tus manos cada excitación que te provocan y comprometen. Sabes que soy todas y cada una con la única y unánime conclusión, que eres Tú. Que soy laberinto donde adentrarte y recorrer(me) de esquina a esquina de mi piel. Que mi mirada, prepotente y rebelde, es el pistoletazo de salida para sujetar las riendas, entre tus dedos y mi espalda, sin tiempo ni espacio para represaría ni oponente. Sé que te gusta despojarme de mi equilibrio y sostenerme entre tus piernas mientras mis fuerzas caen en rendición. Que te gusta mi osadía e impaciencia, mi deseo desmesurado, para lidiar con mi tembloroso y lujurioso cuerpo, marcando tus pautas y reglas sin derecho a omisión. Que te gusto salvaje y libre, siempre impredecible, aun cuando bien sabes, bien sé,  cómo será el inminente desenlace de este aquelarre y tan ferviente devoción.

Sabes que soy todas, todas para ti…   


Que no hay dos gotas iguales y que, cada día, cada noche, soy río que desemboca en distintos mares. Y lo sé, lo sabes… que mi cuerpo es ese punto exacto donde detenerte y detenerme sin descanso  hasta desfallecer. Que con tan solo mirarme, me deshago entre nudos y lazos que me atan el alma y las manos, sentenciándome a sucumbir y a fluir(me) ante ti…  

Y sabemos, ambos sabemos, que nos llueven las horas…

Que siempre son ese momento en el que inundarnos y enredarnos de cualquiera de las formas. Unas, arrebato; sin dueños, sin normas, solo nuestro embate y nuestras bocas. Otras, despacio, sin tempo; solo fuego y cincel en tus dedos, mientras te bebo y me mojas…

Y todas... todas, por y para ti.

©Ginebra Blonde




lunes, 15 de abril de 2019

(In)Decentes



Y cómo te gusta enredar tu mirada y tus dedos entre la tela que perfila mis curvas y mis pliegues.
Cómo te gusta abrazar con tu boca esas cadenas que cuelgan de mi cuello, y reposan revoltosas sobre mi pecho y mi vientre.
Cómo te gusta mirarme al trasluz con detenimiento, con tan solo mis zapatos negros puestos. O con esa rebeca de botones color burdeos como único aderezo de mi cuerpo.
Y es que, a veces… no sé quién de los dos es más niño disfrutando con alevosía de su juguete; menudo par de (in)decentes.

-Quédate quieta –me dijiste. –Sólo una prenda…

Y mis dedos jugaban traviesos con mi pelo
al tiempo que (me)mojaban tus besos…
Solo el deseo derramando su vuelo
palpitaba henchido e inquieto
asomándose erecto
bajo el foulard
adherido a
mi cuerpo.
Gotas,
que bebiste
cerril y sediento
mientras mis manos
maceraban y tiraban de tu pelo
hacia mi libidinoso y acuoso epicentro
cediendo(te) ardiente el embate de tu fuego;
bendito y erguido (me)profanaste, profundo; y lento.

-Juguemos... (In)Decentemente -nos propusimos.
Y, ambos, accedimos.  

©Ginebra Blonde




sábado, 30 de marzo de 2019

Fandango




Eres Tierra…
Oro y tierra en este fandango
de cerriles manos que (me)palmean
enraizando cada una de mis hebras
hilando besos y hálitos
con los lunares
de mi cuerpo.

............

Saberme y abandonarme en ti, diáfana y desnuda en cualquiera de las (mis) formas, es una de las condiciones que me pediste cumplir. Y no hubo papel en tan sicalíptico contrato; ni mis manos temblaron cuando las llevaste a tus labios para sellarlo. Fue más que un desafío para las aristas de mi desvencijado corazón; casi un alivio desmesurado para esa rebeldía que me clamaba morir, en ti…

E inhalaba cada sonido de tu voz como firme sentencia; desfallecía el tiempo… No había lugar para nada más que no fuera yo, en ti…
(Te) sentía tan cerca…

Y de tus ojos manaba ese latido que te excitaba sabiéndome aviesa por y para ti. Esa mezcla de inocencia y sedición a la que amar y domar desde ese imperioso acuerdo al que, ambos, acabábamos de sucumbir.
No había marcha atrás; ya no…

Me inundaban deseo y lascivia por descubrir… Me sentía derretir en ese palpitar y contracción de piel y músculos, en esa inexorable y plena entrega que exorcizaba cada centímetro y recoveco de mi cuerpo.

“Sabía que aquel fandango que nos habitaba y eyaculaba bajo piel y huesos, formaría, indefinidamente, parte de nuestras vidas. Lo pude sentir cual gráciles descargas en mi columna… y mi pecho”

............



Y yo,
soy serpenteo en la yema de tus dedos, 
soy culebra que repta y vibra, 
soy fluido en tu acometida;
río, pétalo henchido;
Soy arena...
Corrediza...

©Ginebra Blonde






sábado, 23 de marzo de 2019

Mirar (Nos)



Y podría decir aquello de perderse en una mirada… De atravesar ese níveo y cristalino océano en el que navegar sin billete de vuelta; 
Y sería completamente cierto…

Porque no supimos volver aquella tarde cuando nos miramos por primera vez. No pudimos desandar los kilómetros que anduvimos de golpe y sin frenos, pegados el uno en el otro sin más mundo que nuestras pupilas y el edén que encontramos tras ellas.  

Y fuimos colirio que, gota a gota, fue empapándonos y apresándonos en ese piélago que nos cautivó sin apenas tiempo para pestañear. Nos amamos con urgencia sin tocarnos. Nos besamos y nos viajamos con la yema de nuestros dedos sin rozarnos. Todo amaneció como insondable epifanía que nos condenó al delicioso embrujo de ser en el otro. De vivir (nos) siendo aliento y oxígeno de cada pliegue y recoveco del hogar de nuestros cuerpos.

Y no sabría decir si fueron minutos u horas. Si fuimos hálito o fuego cuando caímos desnudos y sin red ante el ósculo de nuestras miradas. Cuando fuimos rúbrica indeleble etérea y sin piel. Pero nos urgía salir. Desprendernos de tan cerúleo cielo para ser averno, gemido que se liberara y se hiciera carne en su ígneo clamor.

Dejar de mirarnos era como sentir de golpe el peso de nuestra piel y nuestros huesos. Volver a escuchar el mundanal ruido de la calle, el crujir de las ramas de los árboles; volver a ser humanos, y no, dos ángeles enraizando sus alas en ese limbo donde uno desea vivir y morir.

Y lo hicimos… Fuimos plomo contra el suelo, pluma en el viento despertando en un chasquido para ser cuerpo; ser boca, manos, sexo… Tocarnos, besarnos, lamernos… Desgarrarnos nuestras ropas sin mesura ni tiento, no había tiempo; éramos el propio tiempo enloquecido y embravecido. Éramos barro humedecido moldeando nuestros cuerpos con delirio. Éramos lava, río…

Y, como dos niños, volvimos a mirarnos… y nos perdimos…

©Ginebra Blonde  



    

jueves, 14 de marzo de 2019

Agita(Me)



Me 
inunda esta penumbra que me hace tuya...

Húmedo y excitante abismo que (me) claudica las ganas de contenerme, inmersa en ese atisbo que (te) percibe con esa incertidumbre que exuda y diluye el deseo de sentirte, de saberte más allá de ese silente escenario donde me observas a ras de esa luz que solo baña mi piel… 

-Eres tú mi más preciado ritual – pronuncias en mi oído, y mi mente...

Y el fuego comienza a fluctuar en mi cuerpo. Soy yo, tu copa que agitar y de la que beber. Soy esa inocencia prendida que invoca(s) en este aquelarre donde suplico arder.

Y las pausas se hacen horas…  

Te gusta… 
Te gusta jugar con el tempo que me subyuga a querer(te) más… Te gusta contemplar las contracciones de mi vientre, de mi pecho que, henchido, exhala el poco aire que le queda y que derrocho en cada pálpito y escalofrío, queriéndote ya…

Ya…

Llegan gráciles caricias sin ver(te)… Pequeños círculos que cimbrean entre cuero y miel que se(me)derrama…

Sujetos mis pies al diván;
Se tensan y tiemblan mis piernas. Mis músculos se contraen en esta contienda que solo tú tienes la potestad de mi voluntaria entrega que clama la reyerta. Solo tuya la oquedad que fluye y florece cual embrujo y edén…

Y entras… 
Lentamente acometes con el eje de tu sed erguido y ferviente. No hay ritmo…, solo (me)invades y permaneces en ese instante que es divino y carnal…

-Quieta… Quieta… -pronuncia tu susurro oxigenando cada poro de mi piel…

Pero, no puedo; desobedezco… Soy serpiente que repta y se enreda cual hiedra en ese gozo que quiere clemencia, que desea ser río y savia; 

Fuego, solo fuego atrapado; grito cohibido que se deja…

Se libera… Siendo...

Solo el comienzo.

©Ginebra Blonde  



sábado, 9 de marzo de 2019

Pliegues



A veces no hay preludio en ese roce
que, de pronto, acontece.

No hay sendero que nos lleve,
ni palabras que nos tienten.
No hay miradas penetrantes
provocando nuestras mentes.

A veces, solo sucede;
prenden ígneas nuestras pieles

Solo basta que tus dedos
se mezclen con mis pliegues
para incendiar mis labios
y mi cuerpo tiemble.

Solo un instante
es suficiente;

Para sentirme presa,
voluntaria y aviesa,  
entre tu pecho,
tus piernas, mi vientre;

Febril aleteo que (me)licua el deseo 
de saberte dentro; lentamente…

Sístole que clama 
profunda y brava;
in crescendo latido
que supura y brama;

Hambriento delirio ese momento
en el que vivir(se) 

... Fluyendo...

Toca…
Toca(me) de nuevo

Un blues para mí.

                                               
©Ginebra Blonde




jueves, 28 de febrero de 2019

Pequeños Detalles



De niña la llamaban “carita de ángel”. Y puede que lo fuera, pero solo en una mediana porción de su verdadera esencia. El otro tanto, se basaba en una necesidad imperiosa de encararse con valentía y rebeldía a la vida, y abogar, cual heroína de un cómic, por la justicia. 


La vida no había sido demasiado justa con ella, aunque tampoco le había ido del todo mal; estaba viva y podía contarlo. Era tremendamente laberíntica, además de estar sumida en una adorable contradicción que, de alguna manera, le hacía sentir más viva, más apta para enfrentarse a su desequilibrio más equilibrado, en el que sostenerse en esa cuerda floja de un mundo insolente que no hacía más que echarle el guante blanco.

Ella adoraba los retos. En cada uno de ellos, desenredaba, cual madeja de lana, ese ser interno que la poseía e inundaba. Escudriñaba por cada recoveco de su inquieta mente, hasta desenmarañar y acceder a un habitáculo nuevo donde conocerse más y mejor, y por el que crecer y enriquecerse.

Había llegado la hora…

Él dormía en el sofá tras una copiosa comida de domingo. Fue entonces que ella aprovechó para dirigirse al baño y coger, de una caja metálica del mueble de las toallas, unas grandes y afiladas tijeras…

Necesitaba mirarse por última vez siendo parte de él. No debía temblarle el pulso; ya no…

Demasiadas horas de su vida invertidas en él; en cuidarlo y mimarlo. Necesitaba liberarse, dar un drástico giro a su vida, empezando por esos “pequeños” detalles…

Cogió las tijeras… Y tras agarrar con la otra mano y con fuerza un gran mechón de su cabello, dio el tijeretazo de salida dejando caer sobre el suelo lo que tantos años le había acompañado. No fue fácil, pero, lo fue más cuando, al despertar él, y mirarla con asombro, le dijo:

-Estás loca. Y yo... Yo estoy loco por ti.

©Ginebra Blonde





lunes, 25 de febrero de 2019

Somos


(Hay días grises… De esos en los que, las palabras de los amigos, son esa flor de pétalos blancos que de pronto brota de entre las rocas… Y, esta, es mi forma de agradecer las vuestras... del post anterior)

Vosotros...

Ese latido que pronunciasteis. Que brotó cual yedra en este viaje de la vida sin maletas. Ese en el que no hay más equipaje que aquello que nos inunda, aquello que somos y sentimos. Ardua faena en un mundo exento de tanto y, a su vez, tan tremendamente hermosas sus puertas, ésas, que solo se abren con nuestras propias llaves. Hoy, tú, y tú… todos… fuisteis llave… fuisteis vuelo…

GRACIAS por acompañarme…

SOMOS

Desde las cicatrices,
la fuerza
Desde las heridas,
las alas abiertas;
Guerreros
de Corazón.
(A manos abiertas)
(Mujer Virtual)


Descendientes de las estrellas
Controversia pura cuando
luz y sombra juegan
Puntos suspensivos de una historia;
la nuestra.
(Auroratris)


Siguiendo siempre ese hilo de luz…
(Rafael)


Relicario en tu corazón,
latidos de vida,
fortaleza y entusiasmo.
(Sentido y co-razón)
(Agapxis)


Luz entre las grietas
Admirable la fuerza…
(Precious)


Dilemas que son un océano
Las olas los pensamientos
Los seres en sus aguas;
(somos)
nuestras ideas.
(Campirela)




Y vamos creciendo en intensidad…
(Don Dumas)

Venimos de las estrellas
O de algún lugar 
de ese inmenso universo
con armas para batallar
y un hilo de luz,
que no ha de romperse
(jamás).
(Dulce)

Y desatemos nudos de la garganta,
prestemos besos conciliadores,
prepararemos pociones 
y estrellas luminosas 
para que iluminen los sueños
y nos acompañen 
hasta el amanecer.
(Ester)



Sí.
Una locura por descifrar…
(Toro Salvaje)



Cambiantes,
con etapas de luz
y otras de sombras.
(Pero)
No importa.
Puede que sea un túnel
y nos llegue un rayo de luz.
(Albada Dos)


Ese ciclo de la vida
que fluye y refluye
en el devenir del tiempo;
muriendo para renacer de nuevo
en luz eterna.
(El Alma,
en su onírico beso)
(Zoraida)




Apartando la piel de la propia esencia
y mostrando lo que se lleva dentro…
(Livy)


Lágrimas…
Sentirse en ellas…
(AlmaBaires)



Pensieri del profondo;
espressi
(Silvia Di Angelis)



Polvo de estrellas,
parte de un universo;
de sombras y luces,
de mil matices
(Pincel y linzo)
(Magade Qamar)



(Voz que siente)
Preciosa
Bonita (su oda)
(Laura)



Belleza en la palabra
En el ser
(que expresa)
(Sakkarah)


Y que la luz recorra el corazón
protegiéndolo por toda
la eternidad.
(Jorge M)


Somos nada para el mundo
Y,
el mundo no sería nada sin nosotros;
toca seguir viviendo...
(Dafne Sinedie)


(Y es que…)
Queremos ser tantas cosas
que al final
nos olvidamos de ser personas.
(Xan Do Río)


Pero,
al final logramos siempre
sacar la energía de dentro
para seguir caminando;
fuerza y debilidad
en este mundo tan complejo.
(María Dorada)

(Siendo)
Hijos de las estrellas;
quizá quimeras
pero,
Ilusión y guía
de este viaje,
en el que no rendirse
ante derrotas y tragedias.
(El Demiurgo de Hurlingham)


Delirios maravillosos que descifrar
cada instante de la vida
de aquello que
se siente.
(Lunna)



Preguntas que, al final, son esenciales;
son el mundo que se expande.
(Ulisses de Carvalho)


Lugares donde, a veces,
te sientes como pez
fuera del agua.
(Chema)


Y,
no es extraño
perderse en este mundo
para quienes lo pisan de puntillas;
almas libres que sienten
y aman la vida.
(Carmela)


Jóvenes para algunas cosas,
ancianos para otras,
pero, siempre
auténticos y genuinos.
(MaRiE)



Ojalá no dejemos que, 
ese hilo de luz de la vida
y la esperanza,
desaparezca.
(Antoni G. Martínez)


*GRACIAS... A MANOS LLENAS*


©Ginebra Blonde
Y,
Vosotros.